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Aprende a tener impresionantes orgasmos con el pompoir

Una de las mayores incógnitas para los menos amaestrados en el mundo del sexo valencia es cómo hacer para culminarlo de la manera más placentera posible. O, lo que es lo mismo, cómo tener orgasmos impresionantes y placenteros con nuestra acompañante sexual, o con cualquiera de las chicas en Valencia por las que nos sintamos atraídos.

Si echamos un vistazo al basto mundo de internet en busca de consejos y alternativas para mejorar nuestra vida sexual, seguramente nos encontremos con textos dedicados a cómo prolongar los preliminares para sentir un mayor placer o a cómo practicar el sexo oral de manera más efectiva, pero raramente nos hablarán de una técnica que lleva con nosotros generaciones, y que con el paso del tiempo se ha perdido en la inmensidad de la red.

Estamos hablando de la técnica conocida con el nombre de pompoir o como se le conoce en su variante árabe, el kabazza. Esta técnica, de origen indio, se fundamenta en el principio de que a más fricción, más placer para los dos practicantes del sexo, tanto hombres como mujeres.

Si nos fijamos en lo que más atrae (y obsesiona en el caso de los hombres) a las mujeres del pene masculino es que tenga un grosor lo suficientemente amplio como para ejercer una fricción continua. A mayor tamaño, mayor fricción, lo que se traduce finalmente en más placer. Este pensamiento tiene sus orígenes en esta técnica, llamada de forma poética en la parte occidental del mundo como beso de Singapur.

¿Cómo se realiza el beso de Singapur?

El funcionamiento es sencillo, y no requiere de demasiados conocimientos previos para realizarlo, aunque sí requiere una dosis de práctica por parte de la mujer para dominarlo. La protagonista en este caso es la mujer, que usará su vagina para estimular el pene del hombre a través de la succión. De hecho, los afortunados que conozcan el idioma del amor (me refiero al francés, no al puramente sexual) se habrán dado cuenta de que el nombre pompoir significa algo así como “chupadora”. ¿Parece raro? Probadlo con una puta de Valencia y veréis cómo notáis la diferencia.

El efecto que produce  es parecido al que se consigue con la boca durante el sexo oral. En lugar de envestir con las caderas ambos miembros, la mujer debe permanecer quieta con el pene en su interior y usar el músculo pubocoxígeo para estimular la erección masculina, consiguiendo de esta manera una mayor estimulación y excitación de ambos miembros.

Como ya hemos dicho es una técnica que en la teoría parece sencilla, pero que no resulta sencillo poner en práctica. El problema es que, aunque existen mujeres que nacen con la habilidad natural de mover dicho músculo a voluntad, la mayoría de ellas tienen que entrenarse durante un periodo significativo de tiempo para realizarlo adecuadamente.

El origen de esta técnica

Para demostrar que no estamos ante un nuevo invento, la técnica ya hace aparición en documentos históricos que involucran a la amante de rey Francisco I y Enrique II de Francia, Diane de Poitiers, que tenía una habilidad especial para realizar el pompoir. En Shanghái también se han hecho eco de esta técnica, circulando hace siglos el rumor de una prostituta que podía introducir y sacar el pene de sus amantes a voluntad sirviéndose tan solo de los músculos de su vagina.

Si seguimos el rastro de forma concienzuda, podemos llegar a establecer los orígenes de la misma hace 3000 años, antes incluso que la mayoría de posturas que conocemos en la actualidad. Nació en la India y de ahí se extendió a otros países orientales como Tailandia o Japón. De hecho, parte de la educación que recibían las geishas (algo así como las acompañantes sexuales asiáticas del momento) estaba dedicada a dominar el pompoi, de la misma manera que las Devadasis indias proscritas desde el año 1988.

La fijación de la cultura occidental moderna con las técnicas amatorias orientales ha devuelto esta técnica al marco de la sociedad actual, especialmente de la mano de las celebridades, que no dudan en probar experiencias nuevas.

Posiciones ideales

Se trata de una técnica que favorece a la mujer dominante, ya que es ella la que tendrá que manejar los ritmos del sexo. Para conseguirlo, lo ideal es que sea la prostituta la que se coloque encima del hombre, aunque también puede tumbarse de lado. El hombre, por su parte, debe estar completamente pasivo durante el acto, ya que los movimientos van a ser muy suaves.

Perfecto para todos aquellos a los que no les apetezca un sexo duro y desenfrenado y prefieran probar algo más relajado y sutil. Poner en manos de una puta en Valencia toda la responsabilidad del sexo es algo que quizás no olvides nunca, aunque advertimos que se trata de una técnica que acabarás buscando en otras mujeres, ya que no sólo produce mejores orgasmos en los hombres, sino en las propias mujeres, que pueden llegar a experimentar los tres tipos diferentes de orgasmo que existen (el de la vagina, el del clítoris y el del útero).

¿Alguien sabe cómo hacerlo?

Debido a la especifidad de la técnica, no se trata de algo que se domine rápidamente. Razón por la que en la mayoría de historias en las que se habla de ella, son profesionales del sexo, como las putas y acompañantes sexuales, las que lo realizan. Esto se debe a que son ellas las que más tiempo pasan practicando el sexo con hombres y las que más conocimientos muestran de los placeres derivados de su propio cuerpo.

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