mentiras sobre el sexo

Nueve mentiras enormes sobre el sexo

Desde luego, cuando se trata de sexo, no podemos creernos todo lo que nos cuentan. Pero es que, además, hay una serie de ideas que dábamos por buenas y que no lo son tanto. Aquí van nueve de ellas.

1.- Ella busca una máquina sexual

No. Niet. Non. Não. Nein. No se espera de nosotros una especie de acróbata de la cama, con un miembro de veinticinco centímetros siempre dispuesto para la acción. De hecho, creernos ese tipo de tonterías acaba por provocar una ansiedad que lleva a gatillazos y a eyaculaciones precoces… Algo que, como nos pase un par de veces, nos genera mayor obsesión y con ello… Bueno, sabes lo que es un círculo vicioso, ¿verdad? Pues, entonces, relájate y piensa que no eres ni se espera que seas un actor porno. Con una puta valenciana nada de esto deberá preocuparte, ya que eres tú el protagonista. Relájate y disfruta del momento.

2.- Las mujeres tienen dos tipos de orgasmo

Pues, tampoco, ya ves tú. El orgasmo de la mujer sólo se produce estimulando el clítoris. Diferente es que esta estimulación sea directa, masturbándola con los dedos, con juguetes, con el sexo oral…; o indirecta, rozando el clítoris desde dentro durante la penetración. A modo de curiosidad, te diremos que el clítoris, igual que el pene, tiene su glande, cuerpo y raíces, que también se pone erecto y que algunos son más grandes que el propio pene. Seguro que a partir de ahora podrás mirar a la escort de preferencia sabiendo que no es tan diferente.

3.- El clítoris está siempre encantado de verte

Estás entusiasmado aplicándole un cunnilingus a tu chica, usando la técnica aquella que has visto en una película… la lengua eléctrica, o algo así, y ella que ay qué gusto, que ay qué maravilla, que Paco no pares, que me voy, que me voy… ¡Y va el tonto del botoncito del gusto, le sale la vena tímida y se esconde!

Calma. Ocurre que, cuando están cerca del orgasmo (lo estabas haciendo bien), el capuchón envuelve al clítoris y lo hace desaparecer. Como ellas saben bien dónde se esconde, lo que tienes que hacer es dejar que ella se mueva y tú seguir su iniciativa sin levantar la cabeza… hasta que caiga agotada de placer. No es que tengas que aplicar estas técnicas a una escort valenciana, ya que el que tiene que recibir el placer en este caso eres tú, pero, oye, cuanto más agradecida…. Ya se sabe.

4.- Somos fieles por naturaleza

Eso de la fidelidad, además de un coñazo, es, digan lo que digan, antinatural. De hecho, y a pesar de la educación que recibimos y de la presión ideológica y social, más del cincuenta por ciento de la población se ha permitido algún desliz. Más aún: son muy pocas las sociedades en las que no se da la infidelidad, por no hablar de que en la naturaleza casi el 99% de los animales son polígamos.

Según la ciencia, somos neurológicamente capaces de desear a más de una persona a la vez –aun de diferentes maneras-. Es por eso que, por mucho que quieras a tu pareja, eso no te impide vivir un tórrido romance con alguien del trabajo, irte de putas Valencia o ponerte como loco al ver a Kim Kardasian por la tele. La monogamia en una convención social; tus impulsos, naturaleza pura.

5.- Oh… L’amour!…

Lo creerás o no, pero eso de amor es una convención, un invento humano para justificar la monogamia ¡Ojo!: diferenciemos amor de enamoramiento, que se distingue por ser un cóctel de hormonas que se dedica a dejarte el cerebro en stand-by durante unos meses.

Entre esas hormonas se encuentra la dopamina, que es la que te hace sentir tan a gusto que se te pone cara de bobo; también nos afecta la serotonina, responsable de la pasión. Después de que pase la parte violenta de la reacción hormonal, hace su efecto la oxitocina, que provoca los sentimientos de cariño y mantiene el vínculo afectivo… Que eso de “tener química” es algo más que una frase hecha, vaya.

6.- El Viagra es el bálsamo de Fierabrás

Quedas con ella y aunque no sabes cómo es -¡dichosas citas a ciegas!-, te metes una pastillita para el cuerpo, para estar cumbre… Y resulta que ha salido un callo malayo a la que te cuesta mirar… Hala, a pasar dolores toda la noche. Y si lo que ocurre es que tienes problemas de erección, lo ideal es que vayas a un especialista, ya que es probable de debas resolver antes las complicaciones psicológicas que las físicas.

Recuerda, además, que estás tomándote una medicina que no debes autorrecetarte o comprar fuera de una farmacia física (a saber qué te venden por internet). Estamos hablando de un compuesto que actúa sobre una zona a la que (creemos) le tienes mucho apego y es, además, muy delicada.

7.- La circuncisión ayuda a retrasar la eyaculación

Este mito entra de lleno en el campo de la tontería. A ver, para empezar, diremos que la circuncisión es un cortecito en el frenillo que permite que el prepucio que cubre el glande se retire más fácilmente. Y, por supuesto, la mayor o menor capacidad de aguantar la eyaculación no tiene nada que ver con estar circuncidado. Ni operado de fimosis, mal que se detecta por las molestias producidas al intentar deslizar el prepucio y descubrir el glande.

Realmente, la causa de la eyaculación precoz se encuentra siempre en el cerebro. Concretamente, se relaciona con el área del autocontrol. Con que, si algún médico te sugiere que te operes para mejorar el tiempo que aguantas antes de eyacular, preocúpate.

8.- El sexo está reñido con la competición de élite

Mentira cochina. Eso que dicen de que antes de una carrera o de un partido los deportistas han de abstenerse de practicar sexo para no gastar energía en una falacia a la altura de la del hombre del saco. El sexo no es una actividad tan agotadora ni quema tal cantidad de calorías que le vaya a restar capacidad a un atleta de élite. Es más, en algunos campeonatos mundiales se han realizado estudios que demuestran que los atletas que han disfrutado del sexo con libertad obtienen los mismos resultados que los que no.

9.- Los hombres siempre están dispuestos a tener más sexo

Chicas: eso es mentira… o al menos sólo media verdad. Llega una edad en la que los ardores se atemperan y que empezamos a apreciar más el cariño y la comunicación que el sexo por el sexo. Aunque una canita al aire siempre es positiva. El problema que se encuentran muchos hombres es que si el sexo ya da un poco de pereza, salir a ligar no te digo… Por eso, para tener un sexo placentero, de calidad y rápido, lo mejor es contactar con una escort en Valencia y ¡hasta el siguiente impulso!

Curiosamente (¡qué injusta es la vida!), las mujeres empiezan a disfrutar de la actividad más que nunca a partir de los treinta, dado que ya conocen su cuerpo y que van perdiendo el apuro por decir qué les gusta y qué no.

Comenta tu experiencia con Nueve mentiras enormes sobre el sexo

  • Hola, guest